Cada 26 de marzo, se conmemora el Día Mundial de la Prevención contra el Cáncer Cérvico-Uterino, una fecha que busca concienciar sobre la importancia de la detección temprana de esta enfermedad que, en nuestro país, se ha convertido en la segunda causa de muerte entre mujeres de entre 20 y 44 años, con un saldo de alrededor de 800 fallecimientos anuales, es decir, casi dos muertes al día.
Tatiana Moreno Parra, Matrona, explicó que la única forma efectiva de prevenir el cáncer cérvico-uterino es mediante el examen médico preventivo conocido como PAP. Este procedimiento permite a las matronas y ginecólogos detectar alteraciones en las células del cuello uterino a tiempo, lo que puede llevar a un tratamiento exitoso si se identifica un precáncer.
Además, agregó que el principal factor de riesgo para desarrollar esta enfermedad es la adquisición del virus del papiloma humano (VPH), que se transmite a través de relaciones sexuales. “Es fundamental que todas las personas con útero asuman su responsabilidad hacia su salud sexual y reproductiva, acudiendo a los centros de salud para solicitar este examen preventivo”.
En esta línea, Paola Colque Calcina, referente técnico del departamento de Salud Comdes, informó que desde el pasado lunes 24 de marzo, comenzaron las extensiones horarias exclusivas para esta prestación en los 4 Cesfam de la comuna, los horarios son de lunes a jueves de 17.00 a 20.00 hrs y viernes de 16.00 a 19.00, con el fin de que aquellas que por temas de trabajo no puedan asistir, tengan este acceso en horario diferido.
Asimismo, el 2024, se actualizó la Ley 21.382, la cual establece que la persona trabajadora, pueda pedir una vez al año, el medio día laboral para realizarse exámenes de próstata, mamografías o exámenes preventivos, como el papanicolau. Puede ser utilizado en instituciones de salud públicas o privadas.
Moreno Parra, hizo un llamado a todas las usuarias a tomar conciencia sobre la importancia de estos exámenes y se mantengan informadas sobre su salud. “La prevención es clave y cada persona tiene el poder de cuidar su bienestar acudiendo a los controles médicos adecuados”, cerró.
Otros tratamientos
Además del PAP, también existe otro examen llamado HPV, que se centra específicamente en detectar la presencia del virus del papiloma humano, del cual existen más de 100 cepas. Si bien, la mayoría son de bajo riesgo y asintomáticas, mientras que algunas cepas, -como las 16 y 18-, son consideradas de alto riesgo y pueden llegar a causar cáncer cérvico-uterino en el futuro.
Asimismo, también existen tres tipos de vacunas actualmente. La vacuna bivalente que cubre sólo dos cepas, las cepas 16 y 18, que son las ñ con más prevalencia y que tienen más riesgo cancerígeno. La vacuna tetravalente que cubre cuatro cepas, incluyendo 16 y 18, y además las 6 y 11, que se pueden manifestar como verrugas.Y, la nonavalente, que es la que se administra a los escolares, y que protege contra los cuatro tipos ya mencionados y además 31, 33, 45, 52 y 58 del virus del papiloma humano.
Paralelamente, otro método de prevención contra el cáncer cervicuterino es la administración de la vacuna contra el virus del papiloma humano. “En nuestro país el Ministerio de Salud incorpora a la estrategia de vacunación escolar (para los niños y niñas entre cuarto y quinto básico) una vacuna que es nonavalente, cuyo nombre es Gardasil 9, -que cubre nueve de las más de 100 cepas-.
Desde la Sociedad Americana Contra el Cáncer, recomendaron vacunar a preadolescentes contra el virus del papiloma humano, ya que, según investigaciones, las personas más jóvenes tienen una mejor respuesta inmune que aquellas personas que están finalizando su adolescencia y/o cumpliendo más de 20 años.
Moreno, mencionó que las vacunas solo prevendrán los tipos de VPH a quienes hayan sido inoculados antes de la exposición al virus, es decir esta vacuna será más efectiva antes de iniciar una actividad sexual.