Con la llegada del verano, Calama enfrenta condiciones climáticas especialmente exigentes para la salud. Las altas temperaturas diurnas, la extrema sequedad del ambiente, la intensa radiación solar y la altitud de la ciudad —sobre los 2.200 metros sobre el nivel del mar— aumentan el riesgo de deshidratación y golpes de calor, especialmente en niños, adultos mayores y personas que trabajan o realizan actividad física al aire libre.
Desde Clínica Andes Salud El Loa, los especialistas hacen un llamado a la prevención y al autocuidado, considerando que en zonas desérticas como Calama el cuerpo pierde líquidos con mayor rapidez, incluso sin que la persona lo perciba.
Recomendaciones para un verano seguro
Guía de Productos y Servicios Locales
Descubre y apoya a los emprendedores de nuestra comunidad
¿Quieres ser parte de esta comunidad?
• Hidratación constante: Beber agua durante todo el día, incluso sin sentir sed. Evitar el consumo excesivo de bebidas azucaradas o con cafeína.
• Protección solar: Usar bloqueador solar, sombrero de ala ancha y lentes con filtro UV, especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas.
• Ropa adecuada: Preferir prendas claras, livianas y de algodón, que permitan la ventilación del cuerpo.
• Evitar la exposición prolongada al sol: Reducir actividades físicas intensas en horarios de mayor radiación.
• Reconocer síntomas de alerta: Mareos, dolor de cabeza, náuseas, fatiga excesiva o piel enrojecida pueden ser señales de deshidratación o golpe de calor.
El doctor José Luis Gonzáles, médico general de Clínica Andes Salud El Loa, enfatiza la importancia de la prevención: “En Calama, el clima seco y la altura hacen que la pérdida de líquidos sea más rápida. Muchas personas no notan que se están deshidratando hasta que aparecen síntomas más severos. Por eso, la hidratación y la protección solar no son opcionales, sino medidas básicas para cuidar la salud durante el verano”, señaló el profesional.
Te dejamos más consejos en este reel:


