Un tenso momento es el que viven los conductores de la línea 222 de microbuseros de Calama, tras acusar varias falencias dentro de esta misma, y que según mencionan son conductos básicos para continuar laborando como corresponde.
Michael Durán, a cargo de la movilización “juntos por un futuro mejor, explicó que “tenemos más de 18 máquinas anotadas de prestadores de servicios, somos de la línea 222 y esta protesta comenzó por el mal funcionamiento y gestión de la directiva, quienes fueron vendiendo máquinas y terrenos, por lo que hoy estamos en el aire, no tenemos ningún sitio donde puedan llegar los cartones de recorrido, ni siquiera las máquinas andan con la revisión técnica”.
Del mismo modo, Durán confesó que fueron amenazados por los mismos directores de la línea: “ayer (domingo), a mis colegas se les dijo que si participaban en la protesta o salían a divulgar esto, seríamos sancionados y sacados de la línea”.
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Ante esta situación, el conductor de microbús, indicó que “el paradero lo vendieron el año pasado, cerca de abril, por lo que desde esa fecha hasta ahora, ellos debían ponerse a tono con una garita, en estos momentos estamos posados en una toma que queda en Puerto Seco”.
Asimismo, señalaron que continuarán en el sector hasta que desde la Inspección del Trabajo puedan escuchar la manifestación por parte de los choferes. “Para este martes, no hay nada claro, esperamos que hayan soluciones en la reunión que tendremos con los directivos y no aspirinas ni mentiras porque estamos cansados”, agregó.
Por último, Michael Durán afirmó que han tenido acercamientos con los representantes regionales del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, pero que aún así no ven soluciones para esta problemática, “no hay un cuchillo que corte el queque, porque llevamos tres o cuatro años de mal servicio, entonces eso está demás”, cerró.



