Han pasado tres años desde que la vida de Dahely Escobar cambió por completo, el 15 de octubre de 2023, una pantalla cayó sobre ella en el Estadio Zorros del Desierto de Calama, provocándole graves lesiones que la dejaron parapléjica.
Hoy, tres años después, el proceso judicial aún continúa, Dahely confirmó que actualmente se encuentra a la espera de la sentencia de primera instancia, en medio de la incertidumbre sobre cuánto más podría extenderse la causa.
“El juicio sigue en curso y estamos a la espera de la sentencia de primera instancia. Es un proceso que todavía no termina y que ha significado una espera muy difícil, porque mientras la justicia sigue su camino, las consecuencias de lo ocurrido continúan presentes en mi vida”, relató.
La joven explicó que también se están intentando encontrar alternativas de solución dentro de las posibilidades existentes, considerando que el caso se encuentra judicializado. Sin embargo, reconoce que un eventual avance hacia otras instancias podría significar varios años más de espera.
“Los tiempos de la justicia son largos y existe la incertidumbre de que, si llegamos a las últimas instancias, esto pueda prolongarse durante varios años más”, sostuvo.
Durante este tiempo, Dahely asegura que ha existido acercamiento de distintas autoridades de la región, algo que valora. Sin embargo, marca una diferencia entre esos contactos y obtener una respuesta que permita avanzar concretamente.
“Una cosa es que exista preocupación o acercamiento y otra muy distinta es que eso se traduzca en una solución concreta. Después de tres años, sigo enfrentando consecuencias físicas, psicológicas y económicas que han afectado profundamente mi vida”, expresó.
También reconoció que no considera que su caso haya sido completamente olvidado, precisamente por los acercamientos que han existido. Su preocupación apunta a que, con el paso del tiempo, la situación pierda visibilidad sin que exista todavía una solución.
“La vida continúa para muchas personas, pero para mí hay aspectos que siguen sin resolverse. Por eso, más que sentir que el caso está olvidado, lo que me preocupa es que todavía no exista una respuesta concreta que permita avanzar hacia una solución”, señaló.
Mientras espera lo que determine la justicia, Dahely insiste en que detrás de la causa existe una realidad que enfrenta diariamente desde aquella tarde de octubre de 2023.
“Después de tres años, necesito que se comprenda que esto no es solo una causa judicial: hay una persona que sigue enfrentando consecuencias físicas, psicológicas y económicas. Perdí movilidad y hoy vivo con una discapacidad a raíz de un accidente que me cambió la vida por completo. Yo no debería estar pasando por esto”, manifestó.
Para Dahely, la posibilidad de que la causa continúe durante varios años más significa también prolongar un desgaste que va más allá del proceso judicial.
“La justicia tiene sus tiempos, pero las consecuencias de vivir con una discapacidad no esperan. Por eso, lo que busco es que exista voluntad real de encontrar una salida, sin desconocer el proceso judicial ni las responsabilidades que finalmente se determinen”, concluyó.




