Una preocupante radiografía al estado actual del Estadio Municipal Zorros del Desierto entregaron los concejales César Rojas y Claudio Maldonado, tras realizar una fiscalización presencial en el recinto. La visita, autorizada por el personal de turno, permitió constatar que la infraestructura deportiva atraviesa una crisis de mantención profunda, caracterizada por la inexistencia de respaldos técnicos, certificaciones vencidas y una total ausencia de planes de trabajo a corto y largo plazo para áreas críticas como ascensores, sistema eléctrico y servicios sanitarios.
Entre los hallazgos más alarmantes, los ediles destacaron que los extintores del estadio se encuentran vencidos desde el año 2025 y que los ascensores operan sin contratos de mantención formal ni certificaciones del fabricante. Situación similar ocurre con el generador eléctrico, que ya presentó fallas en el duelo entre Cobresal y Audax Italiano por Copa Sudamericana, el cual carece de libro de vida y respaldo de servicios técnicos.
«Hemos aprobado todos y cada uno de los recursos, sin embargo, no está la mirada de mantener el recinto en su máxima calidad», enfatizó el concejal Claudio Maldonado, quien calificó la situación como un «total abandono».
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La fiscalización también reveló irregularidades administrativas respecto a proyectos emblemáticos. Los concejales denunciaron que la adquisición de la nueva pantalla gigante, aprobada por unanimidad en el Concejo Municipal a mediados de 2025, aún no ha sido subida al portal de Mercado Público. Asimismo, el Museo del Estadio continúa inconcluso pese a contar con los fondos transferidos, y el gimnasio del recinto ha sido transformado en una sala de reuniones, desconociéndose actualmente la ubicación física de las máquinas de ejercicio originales.
En cuanto al campo de juego, la situación no es más alentadora. Desde el 1 de abril, la mantención del césped pasó a manos directas del municipio, pero según los concejales, no existe un plan de trabajo técnico ni operarios con funciones específicas asignadas. A esto se suma el deterioro de las graderías, donde se reporta la falta de reposición de al menos 150 butacas en la Tribuna Pacífico y en las bancas de jugadores, además de condiciones sanitarias deficientes en los baños y el sistema de aguas servidas.
César Rojas, interpeló al alcalde de Calama, Eliecer Chamorro, diciendo que «es imperativo que el alcalde, como jefe superior del servicio, ponga orden ante estas falencias. Insto a realizar una mantención de alto impacto y a transparentar el uso de los recursos ya aprobados».
Ambos ediles coincidieron en que el origen del problema radica en que el estadio no cuenta con un administrador responsable con designación formal, quedando la gestión supeditada a un funcionamiento errático que empaña la imagen del principal recinto deportivo de la provincia de El Loa.



