En medio del dolor y la incertidumbre que azota al sur de nuestro país, el Presidente de la República, Gabriel Boric, llegó a las zonas afectadas para acompañar de cerca a las comunidades golpeadas por el fuego. El mandatario confirmó que oficialmente la cifra de fallecidos ha ascendido a 18 personas, aunque advirtió que es muy probable que este número aumente en las próximas horas.
“Quiero expresarles mis condolencias a las familias de quienes han perdido seres queridos en esta tragedia. Son momentos difíciles, en particular en Penco y sectores de Tomé”, señaló Boric.
Para garantizar que la ayuda llegue sin burocracia, el Presidente designó ministros de enlace permanente en las regiones críticas: la ministra Ignacia Fernández (Agricultura) en Ñuble y la ministra Ximena Aguilera (Salud) en el Biobío.
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Las cifras de destrucción son estremecedoras. Solo en la región del Biobío se estima que las viviendas afectadas superarán las mil, mientras que en las zonas rurales de Ñuble ya se contabilizan medio centenar de hogares reducidos a cenizas. Ante esta situación, el Gobierno ha decretado toque de queda total en Lirquén a partir de las 19:00 horas de hoy para facilitar las labores de emergencia y resguardar la seguridad.
El Presidente también recordó que en la adversidad no estamos solos. Así como Chile ofreció su mano a Argentina en los recientes incendios de la Patagonia, hoy el Canciller Alberto van Klaveren ya coordina la ayuda internacional para reforzar el combate contra las llamas.
Finalmente, el Jefe de Estado hizo un llamado urgente a la responsabilidad: “Las condiciones son adversas. Cuando reciban la advertencia SAE, evacúen inmediatamente”. La prioridad es proteger la vida de cada compatriota mientras los brigadistas y bomberos siguen dando la batalla en la primera línea.



