43 funcionarios del Hospital Carlos Cisternas de Calama fueron reconocidos por los años de servicio que han prestado al recinto médico, destacando entre ellos el médico Iván Vergara, quien cumplió 45 años a disposición de la salud de los loínos.
“Este hospital es el corazón latente de la salud de la provincia de Loa, levantado con esfuerzos de hombres y mujeres que desafían el clima y la distancia para dar vida y esperanza. Detrás de cada puerta de nuestro hospital hay una historia humana. Quiero agradecer profundamente a médicos, enfermeras, matrones, técnicos, profesionales, auxiliares, administrativos, operaciones y a todos los funcionarios, que, con su vocación y entrega diaria, sostienen la salud, incluso en los momentos más difíciles”, indicó el director (s) del HCC, Patricio Toro Erbetta.
El reconocimiento incluyó a personal de diversos estamentos que han completado décadas de labor ininterrumpida. Las autoridades del recinto de salud destacaron el valor intangible del recurso humano, subrayando que trabajar en el servicio público conlleva incluso a la renuncia de sus vidas personales.
“El verdadero logro de este hospital es su calidad humana, es la empatía con la que reciben al paciente que llega con miedo, es la mano en el hombro en el momento de dolor, es la alegría compartida cuando el vecino recibe el alta. Tanta humanidad reunida en estos años, tanta entrega, compromiso, sacrificio humano, personal en cuidar al otro, al que sufre. Esa es la mística de nuestro equipo”, añadió el médico.
Se destacaron los 15, 20, 25, 30, 35 y más de 40 años de servicio. Familiares, jefaturas, gremios y compañeros de labores, colmaron el espacio de aplausos al momento en que cada uno subió al escenario para recibir su galardón de manos de autoridades locales. Uno de ellos, fue el conocido médico Iván Vergara, quién se sumó al Hospital de Calama en sus inicios y cumplió 45 años de funciones.
“Todos los que trabajamos acá en salud debemos ser muy agradecidos y afortunados de lo que nosotros estamos haciendo al día a día. Es muy entretenido este trabajo, sobre todo, sacar adelante vidas. Cuando un paciente muere, tenemos que rezar por uno mismo, para tener una cuota de humildad ante Dios. Y finalmente, rezar por aquel que se nos fue. Pero lo dimos todo y ojalá siga ese espíritu en las nuevas generaciones y esa cohesión de esta familia adoptiva que tuve durante 45 años en mi querido hospital”, explicó el médico y jefe de Cirugía del HCC, Iván Vergara.




