En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, conmemorado cada 2 de abril, el parlamentario por Antofagasta, José Miguel Castro (RN), presentó un proyecto de ley que modifica la Ley 21.545 para establecer la obligatoriedad de capacitaciones periódicas dirigidas a docentes, técnicos y auxiliares sobre el manejo de desregulaciones emocionales en estudiantes dentro del espectro autista.
La iniciativa surge tras diversos episodios que han reabierto el debate sobre la convivencia escolar y las herramientas con que cuentan los establecimientos para enfrentar situaciones complejas. Uno de ellos fue la reciente agresión a una profesora en Trehuaco por parte de un estudiante con autismo, hecho que, si bien no puede justificarse, visibiliza una urgencia: muchos docentes no están preparados para manejar episodios de crisis emocional asociados al espectro autista.
En este sentido, el legislador por la región de Antofagasta señaló: “el problema subyacente es la falta de preparación adecuada y la carencia de políticas efectivas que posibiliten el manejo adecuado de situaciones de crisis, sin poner en peligro ni a los docentes ni a los estudiantes, la inclusión no debe seguir siendo solo un concepto aspiracional; debe convertirse en una realidad tangible y práctica, con medidas claras que respalden a todos los actores del sistema educativo”.
“El sistema educativo no puede seguir funcionando sin entregar herramientas concretas a sus profesionales, la inclusión no puede ser un eslogan, debe ser una práctica cotidiana respaldada por formación adecuada. Este proyecto busca justamente eso: proteger tanto a estudiantes como a profesores mediante una preparación efectiva”, señaló el legislador.
El texto legal modifica el artículo 20 de la Ley 21.545, incorporando dos nuevos incisos que obligan a los establecimientos educacionales a capacitar de forma periódica a sus funcionarios sobre el manejo de desregulaciones emocionales. Estas se definen como la incapacidad para gestionar adecuadamente las respuestas frente a estímulos o situaciones cotidianas, lo que puede derivar en crisis, conductas desafiantes o dificultades frente a cambios de rutina.
Desde el Congreso, Castro advirtió que la falta de preparación no solo afecta el aprendizaje de estudiantes neurodivergentes, sino que también repercute directamente en la salud mental de los docentes. “La capacitación no solo mejora la respuesta frente a una crisis, sino que también previene el desgaste emocional de nuestros profesores, se trata de resguardar el bienestar de toda la comunidad educativa”, agregó.
El proyecto ha sido bien recibido por diversos actores del mundo educativo, quienes ven en esta moción una respuesta concreta a una necesidad urgente. “El Colegio de Profesores ha insistido en que se requiere avanzar en políticas reales para mejorar la convivencia escolar. Esta es una de ellas”, comentó el diputado RN.
Finalmente, el legislador destacó que este tipo de medidas permiten avanzar hacia un sistema verdaderamente inclusivo y comprensivo, donde la neurodiversidad no solo sea reconocida, sino también acogida con responsabilidad. “Una escuela que entiende y respeta las diferencias es una escuela que educa para la vida”, concluyó.