El proyecto Suministro de Agua Desalinizada para el Distrito Norte alcanzó uno de los hitos más relevantes de su desarrollo con la llegada del agua desalinizada a la mina. El avance constituye un paso decisivo en la validación del funcionamiento integrado de toda la infraestructura, desde la captación en el océano Pacífico hasta su almacenamiento y distribución en las operaciones mineras.
“La llegada del agua desalinizada al Distrito Norte refleja la capacidad de ejecutar e integrar sistemas de alta complejidad en condiciones particularmente exigentes. Este proyecto no solo contempla infraestructura para el transporte de agua, sino también la articulación de múltiples subproyectos estratégicos, entre ellos las obras offshore, la planta desaladora, el sistema de alimentación eléctrica de alta tensión y una red de distribución hacia las operaciones de Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales”, señaló Rodrigo Larralde Campos, Director Adjunto de Proyectos de Techint E&C.
El ejecutivo destacó el trabajo integrado desarrollado por los equipos de Techint E&C, sus empresas contratistas y Aguas Horizonte, cuya coordinación ha sido fundamental para alcanzar esta etapa del proyecto. Añadió que este avance también refleja una planificación rigurosa, el compromiso con la seguridad y una gestión ambiental permanente a lo largo de la ejecución de las obras.
Desarrollado bajo la modalidad EPC por Techint E&C para Aguas Horizonte, el proyecto constituye una de las iniciativas de infraestructura hídrica más relevantes de América Latina, concebida para asegurar el suministro sostenible de agua a las operaciones del Distrito Norte.
Un sistema integrado desde la costa hasta la cordillera
La llegada del agua a la mina es el resultado de la integración de múltiples sistemas críticos que operan de manera coordinada. Entre ellos destacan la validación hidráulica del ducto principal de más de 160 kilómetros de extensión.
La infraestructura permite captar y desalinizar agua del océano Pacífico para luego transportarla desde la costa de la Región de Antofagasta hasta faenas ubicadas a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar. Para ello, el sistema incorpora tres estaciones de bombeo, redes de control automatizadas, dos líneas de transmisión y cinco subestaciones eléctricas de alta tensión diseñadas para asegurar la continuidad operacional.
Validación técnica de una infraestructura de gran escala
Previo a este hito, el ducto principal fue sometido a un exigente programa de pruebas hidráulicas destinado a certificar su integridad estructural. Dividido en diez tramos, cada segmento fue presurizado por sobre sus condiciones normales de operación para verificar su hermeticidad y desempeño en un trazado que atraviesa el desierto, quebradas, el río Loa y sectores cordilleranos.
En cuanto a las obras marítimas —que incluyen dos sistemas de captación (inmisarios) y un emisario para la descarga de agua de mar— continúan demandando soluciones específicas para enfrentar las complejas condiciones oceánicas de la zona, particularmente los eventos de marejadas, manteniendo el cumplimiento de exigentes estándares operacionales y ambientales.
De la construcción a las pruebas para la operación
Con los sistemas energizados y presurizados, la planta desaladora se encuentra en fase de pruebas y comisionado. El proceso considera etapas de pretratamiento, ultrafiltración, ósmosis inversa y postratamiento, permitiendo producir agua apta para su transporte y utilización en las operaciones mineras del Distrito Norte.
Un aporte estructural a la sostenibilidad de la minería
La llegada inicial de agua desalinizada a la mina representa un avance concreto frente a uno de los principales desafíos de la minería en el norte de Chile: la disponibilidad de recursos hídricos.
Una vez en régimen, el sistema tendrá capacidad para producir hasta 840 litros por segundo de agua desalinizada, y con potencial para expandirse a 1.956 litros, contribuyendo a la continuidad operacional de las faenas y reduciendo la dependencia de fuentes continentales.
“Este logro sintetiza años de planificación, ingeniería y ejecución en condiciones altamente desafiantes. Alcanzar esta etapa demuestra la solidez del proyecto y el compromiso de nuestros equipos para desarrollar soluciones integradas que respondan a desafíos estructurales de la minería, como la seguridad hídrica y la sostenibilidad de largo plazo”, afirmó Marco Matranga, Director Senior de Proyectos de Techint E&C.
Con la llegada del agua desalinizada a la mina, el proyecto entra en su fase final de comisionamiento y se acerca a la puesta en marcha de una infraestructura estratégica para el abastecimiento hídrico de la minería chilena. Por su magnitud, complejidad técnica y alto nivel de integración operacional, esta iniciativa, sumada a la reciente culminación del proyecto C20+, consolida la experiencia de Techint E&C en el desarrollo de soluciones de infraestructura hídrica de gran escala, posicionándola como un actor relevante para futuros proyectos que impulsen una minería más sustentable en la región.




