El Ministerio de Salud de Chile dio a conocer los datos del Informe Epidemiológico Anual Abreviado sobre Sífilis, correspondiente al período 2016-2025. En el reporte elaborado por el Departamento de Epidemiología, la Región de Antofagasta destaca entre las zonas territoriales con mayores tasas de riesgo del país, ubicándose persistentemente sobre la media nacional a lo largo de los últimos cinco años.
De acuerdo con las cifras oficiales, durante el año 2025 la Región de Antofagasta registró un total de 510 casos notificados, lo que se traduce en una tasa de 70,6 casos por cada cien mil habitantes. Aunque la cifra representó una ligera disminución en comparación con el año 2024 (cuando se alcanzaron 526 contagios y una tasa de 78,2), el indicador regional continúa estando notablemente por encima del promedio del país, el cual se fijó en 55,2 casos por cada cien mil habitantes para el año 2025.

El panorama epidemiológico muestra que la macrozona norte concentra el mayor riesgo de transmisión a nivel territorial. En 2025, la Región de Tarapacá encabezó la lista con una tasa de 90,3 por cien mil habitantes, seguida por la Región de Aysén con 90,1, mientras que Antofagasta (70,6) y Arica y Parinacota (70,2) se ubicaron inmediatamente después en los puestos de mayor incidencia. En el análisis del quinquenio 2021-2025, Antofagasta se ha caracterizado por variaciones relativamente estables en comparación con otras regiones que sufrieron incrementos exponenciales.
A nivel de caracterización nacional, la enfermedad transmitida principalmente por vía sexual (94% de los casos reportados) afecta mayoritariamente a los hombres, quienes representan el 65% de los diagnósticos del último quinquenio. El grupo de edad que concentra el mayor riesgo se encuentra entre los 20 y 39 años (58% de los casos). Sin embargo, la autoridad sanitaria enfatizó que en los últimos cinco años se ha detectado un incremento relevante en personas mayores de 60 años y en mujeres adolescentes entre 15 y 19 años.
Frente a estas cifras, el Ministerio de Salud recomendó a las redes asistenciales reforzar el testeo preventivo en controles de salud, garantizar el diagnóstico precoz y asegurar el tratamiento oportuno tanto para el paciente como para sus contactos sexuales, además de potenciar el uso del preservativo en todas las relaciones sexuales para interrumpir las cadenas de contagio en la comunidad.




