Hay lugares donde el tiempo parece haberse detenido. En medio del desierto más árido del mundo, antiguas estaciones ferroviarias, campamentos industriales y calles que alguna vez albergaron a miles de trabajadores continúan relatando la vida de quienes llegaron al norte impulsados por la búsqueda de nuevas oportunidades. Ese legado fue descubierto por representantes de instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, durante la primera Ruta del Salitre.
La iniciativa, desarrollada como parte de las actividades complementarias de Exponor 2026, invitó a los participantes a recorrer algunos de los principales hitos vinculados al ciclo salitrero en la Región de Antofagasta: la histórica Estación Baquedano, la ex oficina salitrera Chacabuco, el Museo del Salitre y el casco histórico de María Elena, para finalizar en Pedro de Valdivia.
Más que una visita guiada, la actividad permitió comprender el origen de una industria que transformó el norte de Chile y marcó profundamente la identidad de sus habitantes. El recorrido ofreció una mirada a los espacios donde se gestó parte importante del desarrollo económico, social y cultural que caracteriza a la región hasta nuestros días.
Al respecto, Adriana Rivera, alcaldesa de Sierra Gorda, comentó: “La jornada representó una oportunidad para compartir con visitantes provenientes de distintos países la riqueza humana y cultural de la pampa. Recorrimos Baquedano y Chacabuco, lugares que permiten comprender el papel fundamental que tuvo el ferrocarril y conocer las vivencias de miles de familias que llegaron al desierto con esperanza, esfuerzo y vocación de futuro”.
Una visión compartida por Viviana Cuello Rivera, alcaldesa de María Elena, quien agregó: “En el contexto de la próxima conmemoración de los cien años de María Elena, coordinamos esta iniciativa para poner en valor la herencia salitrera y mostrar al mundo una identidad que permanece presente en sus habitantes, costumbres y espacios emblemáticos”.
La actividad fue impulsada por SQM, junto a la Universidad Católica del Norte, las municipalidades de Sierra Gorda y María Elena, Ferronor S.A. y las corporaciones de Chacabuco y Pedro de Valdivia.
Aníbal Abogabir, gerente de Comunidades y Asuntos Públicos de SQM, explicó que esta primera versión, desarrollada como marcha blanca, permitió acercar a los visitantes a la esencia de la pampa salitrera mediante un recorrido inmersivo. “Para nosotros, esta iniciativa tiene un profundo significado, ya que la preservación y puesta en valor del patrimonio cultural e histórico salitrero forma parte de los pilares fundamentales de nuestro trabajo. Nos reconocemos como herederos de esa historia y, por ello, durante estas doce horas de recorrido buscamos compartir la identidad, las tradiciones y el invaluable legado que resguarda esta región, contribuyendo a mantener viva la memoria de la cultura salitrera para las nuevas generaciones”.
La Ruta del Salitre aspira a consolidarse como un circuito cultural de referencia para quienes visitan la Región de Antofagasta, integrando vestigios industriales, tradiciones locales, arqueología, memoria colectiva y astronomía en una propuesta que invita a descubrir la riqueza del desierto desde múltiples dimensiones.




