Este año Minera El Abra cumple 3 décadas siento parte de la historia y desarrollo de la Región de Antofagasta, contribuyendo al crecimiento productivo de la zona, impulsando una minería segura, responsable con su entorno y sustentable.
Desde el 10 de agosto de 1996, fecha en la que se obtuvo el primer cátodo de cobre, miles de personas han sido parte de una historia construida con esfuerzo, perseverancia y compromiso, haciendo de Minera El Abra una gran familia comprometida con la región. La seguridad ha sido uno de los valores fundamentales que ha guiado cada etapa de este recorrido, junto con la responsabilidad ambiental, la excelencia operacional y el respeto por las comunidades del territorio.
“Quiero agradecer a cada trabajador y trabajadora que ha sido parte de estos 30 años. Su compromiso y dedicación han hecho posible que El Abra desarrolle una minería segura, responsable y sustentable, con respeto por nuestro entorno y en colaboración con las comunidades que nos han acogido”, señaló Boris Medina, presidente de Minera El Abra.
A lo largo de estas tres décadas, la compañía ha fortalecido vínculos con comunidades indígenas, organizaciones sociales, emprendedores y empresas locales, impulsando iniciativas que aportan al desarrollo sostenible de la región. Solo en 2025, El Abra registró la mayor inversión social de los últimos cinco años, superando los US$6,4 millones destinados a programas de educación, desarrollo local, medioambiente y patrimonio cultural.
Entre sus principales iniciativas destacan el apoyo hace una década al crecimiento del Colegio Técnico Don Bosco de Calama y al desarrollo profesional de sus estudiantes, así como las Becas Indígenas, que durante 22 años han beneficiado a más de 1.500 personas. A ello se suma el apoyo hace 14 años a Cobreloa, el cual se ha consolidado este año convirtiendo a El Abra auspiciador principal del equipo loíno.





