Un complejo escenario financiero y de demandas laborales enfrenta este martes 29 y miércoles 30 de septiembre a los trabajadores de la salud municipalizada de todo el país, quienes iniciaron una paralización de carácter nacional. La movilización, impulsada por la Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipalizada (CONFUSAM), busca presionar a las autoridades ante la crisis presupuestaria que afecta directamente la atención de los usuarios.
Al respecto, la presidenta comunal de la organización, Liliana Araya Carranza, detalló que el paro responde a la necesidad urgente de exigir recursos frescos y estables. «La movilización responde a un complejo escenario financiero que enfrenta la atención primaria de salud a nivel de país, actualmente el per cápita basal, que es de forma en que se financia», explicó la dirigenta, puntualizando que actualmente se pagan 11.932 pesos mensuales por persona inscrita, una cifra inferior a los 12.259 pesos esperados y muy lejos de los 16.000 pesos que estiman necesarios.
La dirigenta gremial advirtió además sobre una cuantiosa deuda acumulada que ahoga a los municipios del país. «Si se considera el reajuste durante el 2026, esta diferencia representa una deuda de parte del Ministerio de Salud con los municipios que alcanza a más de $37.000 millones entre diciembre del año pasado y septiembre de este año», enfatizó Araya, agregando que esta situación se agrava por una brecha histórica que impide entregar una cobertura óptima.
Ante este panorama, la CONFUSAM exige un incremento directo de 1.000 pesos en el valor del per cápita basal para el presupuesto 2027, rechazando cualquier medida que simule un aumento ficticio mediante el traspaso de fondos destinados a programas específicos como los PRAPS. «Este incremento no puede considerar traspasos de programas reforzamientos de atención primaria como son los PRAPS, el mecanismo per cápita, dado la idea de un crecimiento ficticio», sostuvo Araya sobre las demandas del sector.
A nivel local, la paralización también pone sobre la mesa problemáticas históricas arrastradas en comunas como la calameña, donde deficiencias de infraestructura, como las vividas en el CESFAM Alemania, donde los pacientes deben aguardar a la intemperie, complican la dignidad de la atención. Pese a la huelga, desde el gremio confirmaron que los servicios críticos y los turnos éticos se mantendrán operativos en los centros de salud para resguardar a la comunidad.
«Los turnos éticos van a ser realizados como históricamente lo ha hecho la Confusam, para poder entregar algunas cosas que son muy necesarias para nuestros usuarios que lo sabemos, nuestros servicios de urgencia siguen en funcionamiento», cerró la presidenta.




