Tras finalizar la cuarta Mesa Técnica Regional de trabajo por la contingencia climática, las autoridades informaron que el fenómeno meteorológico comienza a disminuir de intensidad, aunque se mantienen las nevazones en la Alta Cordillera y vientos que podrían alcanzar entre 80 y 100 kilómetros por hora.
En materia de conectividad, los caminos internacionales continúan cerrados, sin embargo, se informó que se trabaja en el despeje de la ruta hacia Ollagüe, lo que permitiría evacuar a 14 camiones, más de 70 trabajadores y adultos mayores que permanecen en el sector de Ascotán. También se contempla el despeje de rutas hacia otros sectores interiores.
En tanto, 134 camioneros permanecen en el sector de Pozo 3, a la espera de la habilitación del Paso Jama. Durante la emergencia han recibido agua potable, baños químicos y alimentos, mientras Senapred dispuso raciones para dos días.
En el sector de la ruta 21-CH, antes de Ascotán, dos vehículos quedaron atrapados luego de que personas se desplazaran para ver la nieve. Ante esta situación, las autoridades reiteraron el llamado a evitar el denominado “turismo de emergencia” y respetar los cortes preventivos.
Respecto de los cursos de agua, las autoridades informaron que los niveles se mantienen dentro de rangos normales y no se han registrado aumentos significativos de caudal. El embalse Conchi también presenta un comportamiento normal y se mantiene bajo monitoreo permanente junto a los ríos Loa y Salado.
En cuanto a las clases, este jueves 13 de agosto las actividades escolares se desarrollarán con normalidad en la región, con excepción de cinco establecimientos de la provincia de El Loa, no tendrán clases el B-10 Liceo Minero América, la E-20 Escuela Nuestra Señora de la Candelaria de Caspana, la G-17 Escuela San José de Ayquina y la G-52 Escuela San Francisco de Chiu Chiu. En Ollagüe, la suspensión corresponde a la E-39 Escuela Básica San Antonio de Padua.
En cuanto a las condiciones meteorológicas, Senapred indicó que desde este jueves las precipitaciones disminuirán en las zonas bajas y se mantendrán principalmente en sectores cordilleranos. Hacia el viernes, el fenómeno perdería intensidad, aunque se mantiene en observación la posible llegada de una nueva vaguada en altura a partir del 17 de agosto, escenario que aún debe ser confirmado.
Durante la emergencia, además, se mantuvo un monitoreo permanente de los cauces y puntos críticos de la provincia, junto con la coordinación entre Senapred, municipios, Carabineros, Ejército, Vialidad y otros organismos para responder ante eventuales nuevas afectaciones.





