Un nuevo golpe al narcotráfico perpetró la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (Brianco) de la PDI de Calama, tras interceptar un cargamento de 234 kilos y 360 gramos de marihuana ocultos en un camión que ingresó por la ruta CH-23 desde San Pedro de Atacama. El operativo, permitió desarticular una operación bajo la modalidad de «punta de lanza», utilizando vehículos de custodia y carga.
La diligencia se ejecutó en horas de la madrugada del pasado 6 de octubre, cuando los detectives divisaron dos vehículos con características típicas de un traslado de drogas. Al percatarse de la presencia policial, los móviles intentaron darse a la fuga; sin embargo, el camión fue interceptado logrando el hallazgo de la sustancia ilícita distribuida en 20 contenedores y 10 sacos marcados con el distintivo de un murciélago. En paralelo, la PDI persiguió el vehículo de custodia que terminó colisionando, lo que permitió la detención de uno de sus ocupantes, que corresponde a un ciudadano colombiano mayor de edad con antecedentes, mientras que el conductor del camión logró escapar hacia el desierto.
Durante la fiscalización del vehículo de transporte de apoyo, los efectivos también establecieron que venía acompañado de un cargamento de cannabis compuesto por 10 sacos con 223 paquetes de sustancia verde, los cuales arrojaron orientación positiva a la droga. El comisario Juan Pablo Caamaño detalló que el seguimiento y la información de inteligencia previa permitieron neutralizar este nuevo intento de internación en la zona.
Con este nuevo y exitoso procedimiento al 6 de octubre de 2026, la región de Antofagasta registra un total histórico de 62 toneladas de droga incautadas en el año, promediando un ritmo de incautación de 220 kilos diarios. El fiscal regional Juan Castro Bekios destacó que el balance de los últimos tres años de gestión conjunta entre las instituciones de persecución asciende a 127 toneladas de sustancias ilícitas sacadas de circulación.
Más allá de las cifras en peso, que se traducen en un avalúo aproximado de 805 mil millones de pesos, las autoridades enfatizaron que el verdadero objetivo estratégico es la desarticulación permanente de estructuras criminales. El trabajo operativo ha evidenciado modificaciones en las tácticas de las bandas, tales como el fraccionamiento de los cargamentos en menores cantidades y el uso intensivo de vehículos de custodia para minimizar pérdidas.




