Una alerta meteorológica mantiene movilizadas a las autoridades regionales, respecto a la posibilidad de que caigan precipitaciones en grandes proporciones y que, afectaría a las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Atacama.
«Resulta que hay una condición en el norte y una situación de inestabilidad. Durante el fin de semana se va a posicionar a la altura de la zona central un núcleo frío en altura. Va a estar ahí desarrollándose de manera casi estacionaria hasta prácticamente el miércoles de la próxima semana, y eso va a generar precipitaciones en Atacama, Antofagasta y parte de Tarapacá», explicó la meteoróloga Michelle Adam en Canal 13.
«Estamos hablando de precipitaciones no asociadas a un sistema frontal, pero sí van a tener la característica de ser una lluvia intensa y acotada en el tiempo. Lamentablemente se espera que caiga precipitación de manera líquida en la zona de la cordillera, que es lo más peligroso para el norte, y eso complica mucho el panorama hacia la zona de Calama y Tocopilla», agregó la periodista.
En este contexto, se han mostrado estimaciones de 30 milímetros para San Pedro de atacama, 24 para Calama, 15 en Tocopilla e incluso hasta 9 en zonas como Iquique. «Es una condición bien particular y hay que ser cuidadosos para no generar alarma. Al ser una condición de inestabilidad y no un sistema frontal, esto puede variar: puede debilitarse, intensificarse o incluso correrse de una ciudad a otra. Hay que ir analizando la evolución durante todo el fin de semana para que el día lunes tengamos un panorama un poco más claro», precisó Adam.
Pese a este pronóstico, desde la Dirección Meteorológica de Chile anunciaron que, desde la mañana del lunes 10 hasta la noche del miércoles 12 de agosto, existe la posibilidad que ocurran precipitaciones normales a moderada con isoterma alta, solo en la zona cordillerana de la región de Antofagasta, donde se proyecta que caerán de 5 a 15mm en el sector bajo y 10 a 20cm en el sector alto.
Por último, se mantiene una alerta por viento para viernes, sábado y domingo tanto en la cordillera donde las ráfagas podrían llegar hasta los 100 km/h, como en la cordillera de la costa, donde podrían alcanzar hasta 80 kilómetros por hora.




