Con el objetivo de ordenar el tránsito de la ciudad y terminar con los puntos críticos de congestión en el sector céntrico, la Secretaría Regional Ministerial de Transportes y Telecomunicaciones anunció el fortalecimiento del cumplimiento de la normativa que obliga a todos los buses interurbanos de pasajeros a operar exclusivamente desde el Terminal Rodoviario de Calama.
La medida establece la prohibición definitiva del ingreso de buses de gran tonelaje al área urbana de la comuna, obligando a las empresas del rubro a realizar sus salidas y arribos únicamente en el recinto rodoviario. Para facilitar este proceso de adaptación y garantizar el desplazamiento de los usuarios, las autoridades informaron que paralelamente se ha coordinado un reforzamiento de la conectividad mediante el transporte público local hacia y desde el terminal.
Al respecto, el seremi de Transportes y Telecomunicaciones de la Región de Antofagasta, Pablo Venandy, recalcó la firmeza de la disposición oficial: “Todos los buses interurbanos y todo lo que tenga que ver con traslado de pasajeros tienen que partir y llegar al rodoviario. Ya no se va a permitir más el ingreso de buses al sector urbano de Calama. Nosotros nos hemos preocupado de darle una mayor conectividad con el transporte público al rodoviario para que la gente tenga un mejor acceso”, precisó la autoridad regional.
Las fiscalizaciones se enfocarán con especial rigor en los sectores de Balmaceda y calle Antofagasta, identificados por la autoridad como los puntos más críticos de incumplimiento actual. Venandy explicó que las empresas ya se encuentran debidamente notificadas y que mediante oficio se reforzará la instrucción. Asimismo, la autoridad detalló que a partir de la próxima semana se iniciará una fase inmediata de fiscalizaciones en terreno, advirtiendo que los operadores que no respeten la restricción urbana se expondrán a las sanciones correspondientes.
Finalmente, desde la Seremi precisaron que la administración interna y los aspectos operativos del Rodoviario corresponden a una gestión directa entre el administrador del recinto y la Municipalidad de Calama.




