Por: Marcelo Bucarey G., director Sindicato Supervisores y Vicepresidente ANSCO Nacional Chuquicamata.
No hay programa político ni noticiero alguno en este país en donde CODELCO no sea el centro de atención. Desde los matinales hasta las redes sociales se han dado un festín con nosotros, dañando la imagen de esta gran empresa y por ende, la imagen de todos los que trabajamos en la estatal.
PERO BAJEMOS LA PELOTA AL PISO:
En CODELCO laboramos 16 mil trabajadores propios y aproximadamente 60 mil colaboradores distribuidos en distintas y diversas empresas contratistas. Dicho de otro modo, poco menos de 80 mil personas están ligadas a esta gran corporación, convirtiéndola sin duda en la principal y más importante empresa del Estado de Chile.
El 11 de julio de 1971, se promulgó la reforma constitucional que nacionalizó el cobre. Cinco años más tarde, el 01 de abril de 1976, la empresa formalizó su nombre y estructura actual por decreto.
Desde aquel entonces y a lo largo de su historia, Codelco ha sido columna vertebral en la economía nacional.
En el último ejercicio (2025), Codelco aportó 1.778 millones de dólares al Fisco, lo que representó un aumento del 16% en comparación al ciclo anterior. En la última década, la compañía ha entregado casi 19.000 millones de dólares, y desde su creación, más de 84.000 millones de dólares al Estado de Chile.
El aporte se compone de diversos mecanismos financieros como: Impuestos a la Renta, Royalty Minero, Dividendos (al ser la empresa 100% del Estado), Leyes especiales como la Ley Reservada 13.196.
En los últimos 20 años, la contribución de CODELCO ha equivalido al 11% de los ingresos fiscales totales de Chile.
Por todo esto y muchos más, la Corporación Nacional del Cobre ha sido, es y seguirá siendo, la principal empresa del país sin discusión alguna.
¿Y por qué estamos en la palestra a pesar de todo este peso histórico?:
Una denuncia anónima a través de un correo dirigido al CASE (Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética), advirtió que hubo una sobre estimación de la producción en el mes de diciembre de 2025, la cual fue de 173.000 toneladas, muy por encima del promedio mensual que está entre 90.000 y 100.000 toneladas.
Producto de esta denuncia, la administración superior ordenó una auditoría interna cuyo resultado significó la salida de un alto ejecutivo y otros seis ejecutivos resultaron amonestados.
¿Y qué tiene que ver Chuqui y DMH?:
La División Chuquicamata cumplió su producción no sólo el año 2025 sino también el 2024.
Al 15 de diciembre (última bajada de resultados del 2025 en el ex Chilex), teníamos la meta de producción absolutamente cumplida con 243 mil toneladas en la mesa (incluso 10 mil por sobre). No había ninguna razón lógica como para poner más en la mesa, el bono lo teníamos en el bolsillo (al menos desde el punto de vista de la producción).
Pero como otras divisiones de la corporación no cumplieron, desde Casa Matriz se solicita a Chuquicamata y a DMH que pongan más cobre en la mesa para mostrar una producción mayor que la del período anterior como corporación.
Les recuerdo que la producción del 2024 fue de 1.328.000 toneladas, y la del 2025, 1.334.000 toneladas, claro, con los óxidos y arsenitos extras.
Entonces aparecen las 20 mil toneladas de óxidos de Chuqui y las casi 7 mil toneladas de arsenito de calcio, más conocido como los polvos de Monte Cristo de Ministro Hales, aumentando entonces en 27 mil toneladas la producción del ejercicio 2025, como si esas 27.000 fuera producción de cobre terminada.
Producto de esta sobreestimación de las cifras, se recalculó el cumplimiento de metas lo cual se traduciría en una eventual devolución de bonos por parte de más de 6 mil trabajadores de las divisiones Chuquicamata, Ministro Hales, Casa Matriz y la Vicepresidencia de Proyectos, por un valor de 14.3 millones de dólares de acuerdo a lo que ha trascendido en la prensa.
Si bien lo sucedido es absolutamente reprochable y nada lo justifica, no vamos a permitir que metan en el mismo saco a 16 mil trabajadores y supervisores que día a día se sacan la mugre por esta empresa y por el país.
No vamos a permitir que enloden a esta gran empresa, por las acciones de un puñado de ejecutivos que tomaron la decisión en el más alto nivel organizacional.
¿O ustedes creen que el presidente del directorio Máximo Pacheco y el presidente ejecutivo Rubén Alvarado desconocían esta situación?
Evidentemente que tenían conocimiento de todo.
Pero como debe imperar el estado de derecho, existe la presunción de inocencia; por lo tanto, es menester que finalicen los procesos administrativos y los tribunales de justicia se pronuncien para que los verdaderos responsables salgan a la luz y payuen las consecuencias de su extravío.
Los trabajadores, supervisores, colaboradores y dirigentes sindicales de CODELCO, no tenemos responsabilidad alguna en este asunto.
Es perfectible nuestra gestión:
Para que nuestra querida CODELCO siga en manos del Estado, debemos demostrar que hacemos las cosas mejor que el privado. Para tal efecto, estamos en línea con los 4 pilares estratégicos que emanaron en el primer directorio llevado a cabo la semana pasada con el nuevo presidente del directorio Sr. Bernardo Fontaine, a saber:
1 Seguridad y más seguridad.
2 Maximizar los aportes al Fisco, sin aumentar la deuda.
3 Ordenar la casa con mano firme y transparencia (se ordenó una auditoría forense).
4 Sostenibilidad operacional, económica, ambiental y social.
Muchos creemos firmemente que la situación actual de la compañía debe transformarse en una oportunidad para corregir malas prácticas que nos han dañado.
CODELCO necesita con urgencia robustecer su cultura de excelencia, donde la seguridad, la probidad y la transparencia estén por sobre presiones para obtener resultados.
Lo haremos por CODELCO y por Chile.




