En el marco de la mesa de trabajo regional liderada por el presidente José Antonio Kast para abordar la emergencia climática en la región de Antofagasta, se puso especial énfasis en una medida de seguridad crítica: la necesaria reubicación de todas las familias que actualmente residen en campamentos situados en zonas de alto riesgo aluvional.
El mandatario fue enfático al señalar que, «aunque se han atendido las necesidades humanitarias inmediatas, el Estado debe actuar con decisión para evitar tragedias futuras. Es imperativo que las personas que se han instalado en cauces o piscinas aluvionales abandonen dichos lugares, ya que son espacios que, por su naturaleza, no son aptos para la vida humana y representan un peligro inminente».
El proceso de desalojo y reubicación será riguroso y contará con la participación de diversas instituciones. Según explicó el jefe de Estado, «se llevará a cabo un despliegue coordinado entre el Ministerio de Vivienda, Carabineros y la Policía de Investigaciones, apoyado por la seguridad municipal, para notificar a los residentes y garantizar que despejen las áreas vulnerables».
Como antecedente de esta postura, se destacó que ya se han ejecutado exitosamente procesos similares en sectores como La Chimba, así como en otras regiones del país donde se ha logrado erradicar asentamientos irregulares. El Ejecutivo recalcó que esta gestión es un proceso que no ocurre de un día para otro, pero que se está aplicando con el objetivo final de salvaguardar la vida, especialmente de los niños.
Durante el encuentro se advirtió que la permanencia en estos terrenos conlleva no solo la exposición a los riesgos naturales, sino también la pérdida definitiva de sus enseres ante la inevitabilidad de las medidas de seguridad. Las autoridades fueron claras al indicar que, ante la ocupación de zonas de riesgo, la prioridad absoluta es la seguridad pública y el cumplimiento de las normativas de planificación urbana.




