La crisis de seguridad en la Región de Antofagasta alcanzó niveles críticos según los resultados del informe «Radiografía de la Seguridad en Chile 2025», del Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo de la Universidad Andrés Bello.
Los datos revelan que un 94% de los habitantes de la región percibe que la delincuencia ha aumentado a nivel nacional durante el último año, superando el promedio país del 90%. Esta sensación de inseguridad no solo se limita al panorama general, sino que se traslada directamente al entorno cotidiano, donde un 86% de los habitantes de la región consideran que hoy es más inseguro que hace doce meses.
El temor al delito ha provocado cambios drásticos en el comportamiento de los ciudadanos del norte. Un 83% de los encuestados en la región ha dejado de salir de noche como medida de protección, mientras que un 77% evita transitar por ciertos sectores que consideran peligrosos. Estas cifras sitúan a la región de Antofagasta como una de las zonas donde la libertad de desplazamiento se ha visto más restringida por el miedo, impactando directamente en la calidad de vida y el desarrollo de la vida social y comercial en las comunas.
Del mismo modo, en el informe se confirmó que en la región de Antofagasta durante el 2025 hubo 34 homicidios, 11 menos que el 2024. A esto, se le suman 19 secuestros, 2 más que el año anterior; y se registró el robo de 1.945 vehículos, 195 menos que el periodo anterior.
En cuanto a la victimización directa, el informe señala que un 23% de los hogares en la Región de Antofagasta declara haber sido víctima de un delito de robo o hurto en el último año. Sin embargo, uno de los datos más preocupantes es la falta de confianza en el sistema de justicia: un 56% de las víctimas en la región optó por no denunciar el hecho. Las razones principales para esta cifra negra son la percepción de que la justicia no hará nada (51%) y la consideración de que el delito fue «poco grave» (19%), lo que refleja un profundo escepticismo institucional.
Respecto a la presencia de nuevas formas de criminalidad, la región muestra indicadores alarmantes sobre el control territorial de bandas delictivas. El 65% de los residentes reporta haber observado balaceras o disparos en su entorno, y un 59% advierte la presencia de bandas organizadas en sus barrios. Asimismo, el consumo y venta de drogas en la vía pública es una realidad cotidiana para el 71% de los encuestados, consolidando a esta región como una zona bajo fuerte presión del narcotráfico y el crimen organizado.
Finalmente, al evaluar la gestión de las autoridades, los habitantes de la región califican con una nota deficiente el desempeño del Gobierno en seguridad, otorgándole un 2,5 (en escala de 1 a 7). Carabineros de Chile se mantiene como la institución mejor evaluada con un 4,5, seguida por la PDI con un 4,4, mientras que los Tribunales de Justicia y el Congreso Nacional cierran la lista con notas 2,1 y 1,9 respectivamente.




