La Comunidad Indígena Quechua de Ollagüe (CIQO) concretó un acuerdo para avanzar en la conservación permanente del Salar de Alconcha, tras seis años de trabajo conjunto con Teck.
El proyecto considera la protección de más de 6.000 hectáreas, correspondientes al Salar de Alconcha y la Quebrada de Coasa, ubicadas a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar.
Como parte del acuerdo, la CIQO decidió resguardar el patrimonio natural y cultural de su propiedad mediante la constitución de un Derecho Real de Conservación, mientras que Teck renunció al uso con fines extractivos de sus derechos mineros y de agua en el salar, destinándolos íntegramente y de manera perpetua a la preservación del territorio.
“Estos seis años de trabajo con la comunidad nos han permitido, como empresa, ceder a la Comunidad Indígena Quechua de Ollagüe la totalidad de los terrenos del Salar de Alconcha y sus derechos de agua de manera perpetua, avanzando de forma inédita en la relación entre empresas y comunidades, algo que incluso ha sido reconocido con un premio en Canadá”. afirmó Amparo Cornejo, directora de Sustentabilidad de Teck.
La iniciativa contempla además la participación de integrantes de la CIQO como guardaparques, quienes estarán a cargo de apoyar el resguardo del área y su patrimonio natural.
La presidenta de la Comunidad Indígena Quechua de Ollagüe, Lidia Mendoza, destacó que “para nuestra comunidad indígena tiene un enorme valor recibir de parte de la empresa los derechos sobre el salar, porque permite la real conservación del territorio, junto con su flora y su fauna, y establece una relación de confianza con la empresa. Buscamos convertir el Salar de Alconcha en un foco de desarrollo turístico y, gracias a la colaboración de Teck, ya logramos la formación de guardaparques que son miembros de nuestra propia comunidad”.
El proyecto también busca fortalecer el turismo y el etnoturismo en la zona, poniendo en valor los elementos naturales, culturales y arqueológicos presentes en el territorio.
Para ello, se contempla un plan de manejo que incorpora acciones relacionadas con biodiversidad, patrimonio cultural, investigación y desarrollo local, además de iniciativas construidas junto a la propia comunidad.
El proyecto obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) en agosto de 2025 y actualmente avanza en la implementación de su modelo de gestión y en el fortalecimiento de la participación de la comunidad.
De esta manera, el Salar de Alconcha busca consolidarse como un espacio de conservación con identidad Quechua, donde la protección del territorio y su patrimonio se vincule también con nuevas oportunidades de desarrollo para la comunidad de Ollagüe.




