Una mujer, de nacionalidad chilena, fue formalizada en Antofagasta por el delito de estafa reiterada, quedando en prisión preventiva por ser un peligro para la seguridad de la sociedad, con un plazo de 120 días de investigación.
Según se informó, la mujer ofrecía cupos para acceder a proyectos habitacionales del Serviu mediante supuestos contactos al interior de este servicio, engaño que le permitió apropiarse de más de 23 millones de pesos pertenecientes a familias vulnerables.
De acuerdo con los antecedentes expuestos en la audiencia de formalización, la imputada ofrecía a sus víctimas la posibilidad de obtener departamentos mediante gestiones especiales, solicitando a cambio sumas de dinero por reservas, impuestos, gastos notariales y otros trámites, las cuales debían ser transferidas a sus cuentas bancarias.
Para dar credibilidad a sus afirmaciones, aseguraba contar con la colaboración de una supuesta funcionaria del Serviu, a quien identificaba como “Luciana”, y utilizaba documentos falsos con logos, firmas y datos de este servicio, ganando así la confianza de sus víctimas, a quienes incluso citaba a su domicilio a firmar documentación que simulaba ser verdadera. Posteriormente, cuando las familias comenzaban a solicitar información respecto a la entrega de los departamentos comprometidos, recibían respuestas evasivas hasta que, finalmente, la imputada dejaba de atender sus comunicaciones.
Las diligencias especializadas, sustentadas en el análisis criminal y diversas técnicas investigativas policiales, permitieron acreditar al menos ocho estafas de similares características realizadas en febrero, marzo y junio de este año, con un perjuicio económico para las víctimas por un monto superior a 23 millones de pesos.
El Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, precisó que la imputada desplegaba diversos artilugios para ganar la confianza de las víctimas y aprovechar su vulnerabilidad y deseo de acceder a una vivienda: “la investigación permitió establecer que la imputada habría confeccionado y utilizado documentación que aparentaba provenir del Serviu, incorporando membretes, firmas y timbres institucionales, además de correos electrónicos que utilizaban el logotipo de dicha institución para aparentar legitimidad, sin embargo, todo ello resultaba ser una puesta en escena para concretar las estafas”.




