La noche del sábado 25 de abril, en Calama se hizo historia. Se escogió por primera vez una representante del prestigioso certamen Miss Universo. El premio recaló en Pía Ramírez Ramírez, una joven estudiante de derecho, de 26 años, quien ya se prepara para representar a la ciudad a nivel nacional.
«Mis nervios estaban a full y la verdad sí pensaba en ganar, pero también estaba preparada por si perdía, ya que me tengo bastante fe, pero también soy aterrizada. Y cuando escuché mi nombre, en realidad no lo podía creer y lo primero que se me vino a la cabeza fue darle las gracias a Dios. Y cuando miré al público, vi en las graderías a todos quienes me estaban apoyando, a los que son mi familia, mis amigos, que estaban todos ahí también y fue súper heavy en realidad», fueron las primeras palabras de Pía al conversar con este medio de comunicación.
Sobre su experiencia en el mundo del modelaje, la joven calameña fue enfática en señalar que no tenía experiencia previa, que todo ha sido por mérito propio, y que su interés por esta disciplina comenzó a partir de las fotos y poses que fue experimentando en Instagram. Eso sí, para este certamen, recibió el asesoramiento de la academia Glam Model de Calama.
Pía, está en una familia de «influencers», ya que su hermana, Valentina, también se dedica a compartir contenido digital. «Ella está inserta en este mundo de lo que es modelaje, influencer, e inspira a otras mujeres en cuanto a lo que es el gym. Ella comparte su contenido, muestra sus resultados y todo eso, entonces andamos las dos como bien presentes en lo que es inspirar y tratar de motivar a los demás», expresó la futura abogada.
Dicha inspiración, también quiere replicar para quienes han sido víctima de bullying, una situación que vivió en carne propia: «el colegio en el que salí es algo que omito porque no es algo de lo que podría inspirar hoy en día, ya que yo gracias a este colegio sufrí bullying y nadie hizo nada por mí, ni inspectores ni profesores ni compañeros. Entonces me gustaría no exponerlo, pero que se sepa que no estoy feliz del colegio en el que salí aquí en Calama, porque para mí es una vergüenza».
«La verdad sí que me gustaría ser un modelo de inspiración, ya que mi voz en algún momento también fue silenciada y no escuchada. La perseverancia de luchar y demostrarle al mundo quién soy yo y lo lindo que tengo para entregar jamás me detuvo. El amor propio de saber quién es uno es muy importante porque una vez que te reconoces y te amas por quien eres, ya no hay nadie que te detenga. Mi familia fue mi red de apoyo y ellos fueron quienes me motivaron a nunca rendirme y siempre me aconsejaron con los pies en la tierra, pero la mente en el cielo», declaró.
Sobre lo que viene, Pía Ramírez dijo: «me seguiré preparando para lo que es el Miss Universo Chile, voy a estar con los auspiciadores también viendo las cositas que podemos hacer y perfeccionando más que todo las pasarelas, viendo los vestidos, viendo los trajes de baño y todas esas cosas que ya son importantes para llegar allá y obviamente a seguir estudiando, respecto a Calama, sobre su historia, los hitos importantes, los lugares, todo ese tipo de cositas que voy a poder visibilizar allá en Santiago a nivel nacional».
Por último, la ganadora del Miss Universo Calama envió un potente mensaje, enfocado en la salud mental: «los invito a estar para la otra persona, a empatizar con ellos, no se trata de ser entrometidos al preguntar cómo está alguien, sino de evitar ciertas situaciones que pueden ser fatales. Entonces, si ven a una persona que tiene malos pensamientos, malas emociones, estar para ellos, interiorizarse, quizás saber un poquito de su situación. Hay personas que solamente quieren conversar sus cosas, contárselas a alguien y no tienen a quién. Entonces siempre que veamos a un amigo, a un compañero de trabajo, a un familiar solo, que anda con malos pensamientos, estar para esa persona porque eso puede cambiar la vida de la otra persona. Muchas gracias».




