Una violenta y desesperante situación vivió una pareja de trabajadores que opera juegos infantiles en las ramadas populares de Calama, luego de ser atacados por una turba de menores de edad tras frustrar un robo al interior del recinto.
Según comentaron en sus redes sociales, cerca de las 00:50 horas, los locatarios descubrieron a dos jóvenes intentando robar en las instalaciones y en los juegos, por lo que decidieron increparlos hasta que se marcharon del lugar. Sin embargo, los minutos después la situación se salió completamente de control cuando los menores regresaron acompañados de un numeroso grupo de hombres y mujeres que comenzaron a agredirlos violentamente.
En medio de los destrozos, la turba rompió el parabrisas y causó diversos daños al camión de trabajo de los afectados, obligando a uno de ellos a esconderse bajo una cama saltarina para salvaguardar su integridad mientras su pareja enfrentaba la agresión.
Los afectados denunciaron además graves falencias de seguridad y control en el evento, señalando que la venta de alcohol no estaba restringida y que horas antes ya habían visto a varios menores bajo los efectos del alcohol. Junto con cuestionar la falta de resguardo, expresaron su indignación ante la respuesta de Carabineros, quienes aseguraron, se encontraban en el mismo recinto y solo «atinaron» a decirles que llamaran al 133, pese a haber pagado un costoso permiso municipal para trabajar.
Finalmente, los trabajadores aclararon que su publicación no busca generar enfrentamientos, sino visibilizar una realidad que no debe ser normalizada. Tras una inversión significativa en sus juegos y vehículos, exigen respuestas a los organizadores y autoridades sobre quién protege a las familias y trabajadores que acuden de buena fe a ganarse el sustento diario.
Desde el local afectado confirmaron que se realizó una denuncia en Carabineros. Por parte de la policía uniformada en tanto, no se ha emitido ninguna declaración por este hecho. No hay detenidos.



