Bailes religiosos, música y una alta participación de fieles marcaron una nueva edición de la Fiesta Religiosa de Conchi Viejo, donde se conmemoraron los 186 años de la llegada de la imagen de la Virgen del Carmen a la localidad.
Minera El Abra colaboró con mejoras en los caminos de acceso, el abastecimiento de combustible para el generador eléctrico del pueblo y la instalación de un puesto de atención con un paramédico permanente durante la festividad.
Como parte de la ceremonia, durante la misa de los difuntos y enfermos, se entregó una casulla sacerdotal, una estola bordada, un alba sacerdotal y un juego de paños litúrgicos como ofrenda a la comunidad.
«Para nosotros es muy importante estar presentes en esta festividad. Siempre que podamos aportar en estos temas será un motivo de felicidad y orgullo, más cuando vemos a tantas familias disfrutando y compartiendo en torno a sus tradiciones», señaló Gonzalo Larroulet, gerente de Sustentabilidad de Minera El Abra.
Tras la eucaristía, los asistentes participaron en la tradicional peregrinación desde la iglesia hasta el calvario, continuando posteriormente con las actividades religiosas en honor a la Virgen del Carmen.




