El Centro General de Padres y Apoderados (CGPA) del Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama envió una carta para manifestar su preocupación, frente a la huelga legal que mantienen los funcionarios del establecimiento, situación que mantiene nuevamente sin clases a los estudiantes.
El documento fue dirigido a la ministra de Educación, autoridades regionales y comunales, además del sostenedor del establecimiento, donde los apoderados señalaron que, si bien comprenden las demandas de los trabajadores, consideran “inaceptable” que no se hayan buscado soluciones antes de llegar a una paralización que afecta directamente a los alumnos.
Según expusieron, los estudiantes ya arrastraban afectaciones académicas y emocionales tras los hechos ocurridos el pasado 27 de marzo y que, cuando recién intentaban retomar cierta normalidad, vuelven a enfrentar una suspensión de actividades.
En la carta, los apoderados cuestionaron además la falta de respuestas claras respecto a la recuperación de contenidos, el término del año escolar y las medidas que adoptará el Ministerio de Educación ante la crisis. También apuntaron a que continúan cumpliendo con los pagos mensuales al establecimiento pese a la interrupción de clases.
“Hoy sentimos abandono por parte de quienes tienen la responsabilidad de garantizar el derecho a la educación”, expresaron en el escrito, donde solicitaron la intervención urgente de las autoridades educacionales y del sostenedor para entregar soluciones “concretas, transparentes y rápidas” a la comunidad escolar.




