Luego de la sesión autoconvocada del Concejo Municipal de Calama, en la que se debatía la revisión de una patente de alcohol y la solicitud de destitución de la administradora municipal, los concejales Claudio Maldonado y Ricardo Campusano denunciaron haber sido víctimas de amenazas e intimidaciones por parte de un funcionario municipal que se encontraba manifestándose en el edificio consistorial.
De acuerdo con los antecedentes, el incidente se registró una vez finalizada la sesión, cuando los ediles abandonaban el Salón de Honor. Ambos acudieron posteriormente a la Policía de Investigaciones (PDI) para presentar las denuncias correspondientes por las amenazas recibidas.
El concejal Claudio Maldonado relató que «cuando voy saludando y saludo al funcionario denunciado, inmediatamente me llena de improperios y me amenaza, diciéndome que tenga cuidado, que de aquí en adelante tengo que cuidarme las espaldas, con un montón de garabatos y amenazas hacia mi integridad. Situación que las cámaras de video pueden demostrar, porque el contacto y la conversación existieron».
Según indicó Maldonado, minutos antes el mismo funcionario también habría protagonizado un episodio de hostigamiento contra el concejal Ricardo Campusano, motivo por el cual ambos decidieron concurrir a la PDI para estampar las denuncias.
Tras recibir los antecedentes, personal de la Policía de Investigaciones revisó los registros audiovisuales disponibles y activó el procedimiento correspondiente por el presunto delito flagrante de amenazas.
Finalmente, el edil aseguró que continuará ejerciendo su labor fiscalizadora y recalcó que no aceptará actos de intimidación contra autoridades ni ciudadanos que desempeñen su rol de control y fiscalización.




