Durante los meses más fríos aumenta la circulación de virus respiratorios y, con ello, también las consultas por resfríos en Calama. Aunque la mayoría de estos cuadros son leves y desaparecen por sí solos, aún persisten creencias que pueden perjudicar la recuperación y favorecer un problema que preocupa a la salud pública mundial: la resistencia a los antibióticos.
«La mayoría de los resfríos son causados por virus, por lo que los antibióticos no sirven para acelerar la recuperación. Usarlos sin indicación médica solo favorece la resistencia bacteriana y disminuye su eficacia cuando realmente se necesitan», explica el Dr. Rodolfo Vallejos, médico general de Andes Salud El Loa.
Cinco mitos que es importante dejar atrás
1. «Si estoy resfriado necesito antibióticos»
Falso. Los antibióticos combaten bacterias, no virus. La gran mayoría de los resfríos mejora con reposo, hidratación y tratamiento para aliviar los síntomas.
2. «Si la mucosidad es verde, tengo una infección bacteriana»
No necesariamente. El cambio de color de las secreciones forma parte de la respuesta normal del organismo frente al virus y, por sí solo, no indica la necesidad de antibióticos.
3. «La fiebre hay que bajarla apenas aparece»
La fiebre es una respuesta natural del sistema inmunológico. Los medicamentos para disminuirla se utilizan cuando provoca malestar importante o existe indicación médica, más que por un número específico en el termómetro.
4. «Si todavía tengo tos, sigo resfriado»
La tos puede mantenerse durante varias semanas después de que desaparezca el virus debido a la inflamación de las vías respiratorias. Sin embargo, si se acompaña de dificultad para respirar, dolor en el pecho o fiebre persistente, es importante consultar.
5. «Si ya no tengo fiebre, dejé de contagiar»
No siempre. Mientras continúen síntomas como tos o secreción nasal, aún existe posibilidad de transmitir el virus a otras personas.
¿Cuándo consultar?
Aunque el resfrío suele resolverse en pocos días, es recomendable buscar atención médica si los síntomas empeoran, la fiebre persiste por varios días, aparece dificultad para respirar, dolor en el pecho o el cuadro no muestra mejoría.
Cómo proteger a la comunidad
Los especialistas recuerdan que medidas simples siguen siendo las más efectivas para disminuir la propagación de los virus respiratorios:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Cubrir boca y nariz al toser o estornudar.
- Ventilar los espacios cerrados.
- Evitar la automedicación con antibióticos.
- Consultar oportunamente ante signos de alarma.
En una ciudad como Calama, donde miles de personas comparten diariamente espacios laborales, establecimientos educacionales y transporte público, adoptar estas medidas ayuda a reducir los contagios y proteger especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
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