Una profunda decepción y un duro golpe al bolsillo familiar es el que enfrenta por estos días Luis Viveros, vecino de San Pedro de La Paz e hincha acérrimo de Cobreloa, tras la sorpresiva cancelación y suspensión de la última fecha del campeonato de Ascenso Caixún 2026. El encuentro, que prometía coronar una anhelada campaña y la opción matemática del ascenso de los «zorros del desierto» a la Primera División, quedó en nada a solo días de disputarse, desatando duras críticas hacia la gestión de la ANFP.
La ilusión de la familia Viveros comenzó inmediatamente después de que el cuadro loíno venciera a Rangers, resultado que los dejaba a un paso de la gloria. Ante el inminente viaje a Calama, Luis no dudó en adquirir siete pasajes aéreos (con tramo desde Concepción) para viajar en compañía de su familia y celebrar en terreno la esperada hazaña. A esto se sumó la reserva anticipada de un hotel para asegurar la estadía del grupo familiar durante el fin de semana.
Sin embargo, la alegría se transformó en frustración cuando la ANFP decidió suspender la fecha a última hora. «Fue una desazón terrible para todos nosotros. Quedamos muy tristes y, aparte, está la parte económica que no es menor», relató el afectado.
Entre pasajes y reservas, la inversión realizada superaba ampliamente los márgenes de recuperación: de los cerca de $650.000 pesos invertidos en los tickets aéreos, la aerolínea solo atinó a devolver un monto marginal correspondiente a la tasa de embarque (unos $113.000), aplicando además multas o restricciones ante posibles cambios, lo que volvía inviable reprogramar el vuelo debido a la incertidumbre sobre cuándo se reagendará el encuentro.
«Tampoco vamos a ir a Calama a dar una vuelta y a gastar más todavía por algo que no se va a realizar», lamentó, descartando además por completo iniciar una demanda colectiva tras asesorarse legalmente. Según le indicaron los abogados, emprender acciones legales contra la ANFP implicaría un proceso judicial sumamente largo, engorroso y de alto costo económico, donde el organismo del fútbol nacional buscaría dilatar el fallo, transformándolo en una alternativa inviable para los bolsillos de los hinchas perjudicados.
Desde el sur del país, el descargo apunta directamente a la indolencia dirigencial. Para el hincha naranja, la decisión de la ANFP careció de empatía absoluta con las familias y seguidores que hacen enormes esfuerzos económicos para acompañar a sus equipos. «Ellos se preocupan de ellos nomás, toman decisiones que les convienen a ellos, pero sin pensar en las personas ni en los hinchas que viajan», concluyó con amargura.



