Los cálculos renales son una de las patologías urológicas más frecuentes y una causa importante de consulta médica. En Chile, esta enfermedad no solo provoca dolor intenso y complicaciones urinarias, sino que también representa la tercera causa de ingreso a diálisis, lo que refuerza la importancia de la prevención y del diagnóstico oportuno.
En ciudades del norte como Calama, ubicadas en pleno desierto de Atacama, la Dra. Barbara Torres uróloga de Clínica Andes Salud advierte que esta patología presenta una alta prevalencia. Las condiciones climáticas, caracterizadas por altas temperaturas y baja humedad, favorecen la deshidratación, considerado el principal factor de riesgo para la formación de cálculos renales.
¿Qué son los cálculos renales?
Los cálculos renales, también conocidos como “piedras en el riñón”, son depósitos sólidos que se forman en el sistema urinario cuando ciertas sustancias presentes en la orina —como calcio, oxalato o ácido úrico— se concentran y cristalizan.
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La especialista indica que “Cuando la persona no consume suficiente líquido, la orina se vuelve más concentrada, lo que facilita la formación de estos cristales que, con el tiempo, pueden convertirse en cálculos”.
Principal causa: la deshidratación
La deshidratación es el principal factor de riesgo para desarrollar cálculos renales, especialmente en zonas de clima árido o en personas que realizan actividades físicas intensas sin una hidratación adecuada.
Beber suficiente agua durante el día ayuda a diluir la orina y reduce significativamente la posibilidad de que se formen cristales en el riñón o en las vías urinarias.
Cómo prevenir los cálculos renales
Adoptar hábitos saludables puede disminuir considerablemente el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Entre las principales recomendaciones de la Dra. Torres se encuentran:
- Beber entre 2 y 3 litros de agua al día, especialmente en climas cálidos o secos.
- Reducir el consumo de sal, ya que favorece la formación de ciertos tipos de cálculos.
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras.
- Realizar actividad física de manera regular.
- Evitar períodos prolongados de deshidratación, particularmente durante jornadas laborales expuestas al calor.
Estos hábitos no solo ayudan a prevenir los cálculos renales, sino que también contribuyen al cuidado integral de los riñones.
¿Cuándo consultar a un urólogo?
Las personas que han tenido cálculos renales previamente o que cuentan con antecedentes familiares de esta enfermedad tienen mayor riesgo de desarrollarla nuevamente.
Por esta razón, la Dra. recomiendan realizar controles periódicos con un urólogo, quien podrá evaluar factores de riesgo, solicitar exámenes preventivos y orientar sobre medidas personalizadas para evitar recurrencias.
Cáncer renal: una enfermedad silenciosa
Además de los cálculos renales, existen otras patologías que pueden afectar este órgano. Una de ellas es el cáncer renal, una enfermedad que ha mostrado un aumento en su frecuencia en los últimos años.
En sus primeras etapas, el cáncer renal suele ser silencioso y sin síntomas evidentes, por lo que muchas veces se detecta de manera incidental durante exámenes de imagen solicitados por otras causas médicas.
Esto refuerza la importancia de realizar controles preventivos y mantener chequeos médicos periódicos, especialmente en personas con factores de riesgo.
Día Mundial del Riñón: un llamado a la prevención
En el marco del Día Mundial del Riñón, la especialista destaca la importancia de generar conciencia sobre las enfermedades que afectan a este órgano y promover hábitos que ayuden a proteger su funcionamiento.
“Mantener una hidratación adecuada, llevar un estilo de vida saludable y consultar oportunamente con especialistas son medidas clave para prevenir los cálculos renales y cuidar la salud de los riñones a lo largo de la vida” indica la Dra. Torres.
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