Un movimiento telúrico con intensidad 6.9 se registró la tarde de este lunes en la región de Antofagasta, con epicentro en Calama. El sismo alcanzó una profundidad de poco más de 100 kilómetros, dejando varios estragos en la capital del Loa, entre objetos caídos y destrozos en infraestructura. Para la ocasión, conversamos con María Constanza Flores (@srta.replica), quien es divulgadora científica, geofísica y candidata a doctora en geología de la Universidad de Chile.
En la oportunidad, la experta se refirió a si este movimiento se puede considerar como un terremoto o no, «en las ciencias de la tierra, esta distinción entre sismos y terremotos no existe propiamente tal. Como muchas veces se comparten en inglés, para ellos solo existe la palabra earthquake, por lo que significa que tanto una cosa pequeña de un grado u otro de nueve, puede ser considerado como terremoto. En el contexto poblacional, sí se hace una distinción y solo depende de quien lo viva porque muchas veces por ejemplo, dicen que hubo un terremoto en Haití, pero si esa magnitud se traslada a Chile, probablemente sea un sismo porque no genera el mismo tipo daño».
Justamente, esta distinción refiere al daño que hay en el lugar de los hechos y, en Calama en particular, no fue la excepción, ya que, muchas casas, tiendas y supermercados sufrieron las consecuencias. Para este fenómeno, la científica también tuvo una explicación.
«Tuvo una característica muy peculiar, ya que es distinto a los terremotos usuales a los que estamos acostumbrados, que provocan tsunami, como por ejemplo el del 2010, 2014, 2015. Todos esos se producen en el contacto entre las placas de Nazca y Sudamericana, pero lo que ocurrió ayer en la tarde tiene la característica de ser intraplaca, y eso ocurre cuando la placa de Nazca está metiéndose debajo de la Sudamericana, y más en profundidad se va doblando, quebrándose por dentro, por lo que por esos esfuerzos se generan este tipo de sismos. Y una característica particular de este tipo de terremotos, es que generan muchos daños, que pueden ser bien destructivos», explicó.
Complementando esta información, María Constanza Flores precisó que al estar más cerca de las ciudades (en este caso, está debajo de Calama), lo hace más dañino, por lo que un temblor de estas características, pero con un grado 8 tendría consecuencias peores para la ciudad.
Por último, se han registrado más de 50 réplicas entre los 2 y 4.5 grados en la zona, las que según la científica, son de total normalidad. «No se puede descartar la posibilidad de algo más grande, pero si puedo asegurar que habrán más, cada vez con menor frecuencia», concluyó.




