Un procedimiento motivado por ruidos molestos permitió a Carabineros de la primera comisaría de Calama desbaratar una fiesta clandestina con venta ilegal de alcoholes que se desarrollaba en un inmueble de la comuna durante la madrugada del martes, luego de que el personal policial concurriera al domicilio tras recibir denuncias de vecinos por la música amplificada. Al ingresar al lugar, los funcionarios constataron la presencia de entre 50 y 60 asistentes que participaban de la actividad ilícita.
Durante el proceso de fiscalización en el interior del recinto, los uniformados confirmaron que se estaban comercializando bebidas alcohólicas de forma clandestina, razón por la cual se procedió a realizar un control de identidad masivo a todos los presentes. Como resultado de estas verificaciones, Carabineros detuvo a dos personas de nacionalidad chilena que mantenían órdenes de aprehensión vigentes y eran requeridas por la justicia, una de ellas por el delito de usurpación de nombre y la otra por robo de vehículo motorizado.
El operativo policial incluyó además el decomiso de un parlante y un foco de luces tipo discoteca que eran utilizados para ambientar la fiesta masiva. En tanto, las bebidas alcohólicas que se comercializaban en el lugar fueron destruidas directamente por el propietario del inmueble.
Por último, el dueño del domicilio quedó apercibido y fue citado a declarar ante el Juzgado de Policía Local de Calama por infringir la normativa vigente respecto a la venta clandestina de alcohol.




