En una rueda de prensa marcada por la planificación del segundo semestre, el director técnico de Cobreloa, César Bravo, analizó los desafíos que presenta el reinicio de la Copa Chile. A pesar de los debates externos sobre la relevancia de este torneo, el estratega dejó en claro que para la institución loína representa una oportunidad valiosa para calibrar el plantel y enfrentar a rivales de la máxima categoría del fútbol chileno.
Para Bravo, el torneo no se mira con ligereza y enfatizó en el beneficio de medirse ante escuadras de la primera división: «nosotros primero lo miramos con mucha responsabilidad, siempre sacando el mejor beneficio de esta Copa Chile, sea en esta competencia y, sobre todo, jugando con equipos de primera».
Un punto importante en la conversación fue la situación de los lesionados, un factor que el cuerpo técnico sigue muy de cerca. Bravo transmitió tranquilidad al señalar que varios futbolistas se encuentran en la fase final de su recuperación y proyectó plazos para los casos más complejos: «Fritz podría estar para Temuco a disposición, y Conelli a lo mejor una semana después ya estaría en condiciones de sumarse a entrenar normalmente con el equipo».
Respecto a la llegada de nuevas incorporaciones para potenciar el plantel de cara a la segunda mitad del año, el técnico ratificó que la dirigencia se encuentra trabajando minuciosamente para abrochar los fichajes necesarios en zonas específicas. El estratega evitó dar nombres o posiciones exactas para no entorpecer las gestiones, pero aseguró la llegada de nombres bajo un criterio consensuado: «Van a llegar o va a llegar, pero sí, refuerzo va a haber. La idea no es apresurarse, queremos que estemos convencidos realmente junto a la dirigencia y el cuerpo técnico».
Por otro lado, el arco de Cobreloa vivirá una rotación planificada de cara al partido de este sábado. Bravo confirmó que buscará darle competitividad a sus guardametas, un puesto que considera de alta exigencia: «Vamos a ir rotando a Diego Tapia y a Hugo Araya en esta Copa Chile. Afortunadamente los dos jugadores se llevan muy bien, tienen muy buena convivencia».
Finalmente, el adiestrador loíno palpitó el cruce del fin de semana, catalogándolo como el regreso del clásico «del cobre», «nosotros nos mentalizamos más y nos motivamos más porque vamos a enfrentar a un cuadro de primera división y retomando los clásicos antiguos del cobre, nos genera la emoción de jugar nuevamente un clásico en nuestro estadio», cerró.




