Un total de 235 licencias médicas fueron rechazadas en primera instancia por la Compin Antofagasta durante el primer semestre de 2026, debido al incumplimiento del reposo en el domicilio. Esta cifra representa el 45,7% del total de las personas fiscalizadas de forma aleatoria por la autoridad sanitaria. Al respecto, el Seremi de Salud, Rodrigo Medina, lamentó el mal uso que algunos trabajadores hacen de este instrumento público, situación que quedó al descubierto tras las inspecciones presenciales realizadas por el personal de la institución en las respectivas viviendas de los usuarios.
La autoridad detalló que, bajo la normativa vigente, tanto la Compin como las Isapres poseen la facultad legal de visitar a los trabajadores en sus domicilios o lugares de reposo designados para asegurar el correcto otorgamiento, rechazo, reducción o ampliación del beneficio. En esa línea, Medina puntualizó que la entidad procedió a rechazar las licencias en aquellos casos específicos donde los fiscalizados no lograron acreditar de manera documentada los motivos justificados por los cuales no se encontraban cumpliendo con la indicación médica correspondiente.
Frente a estas sanciones, 215 personas presentaron apelaciones ante la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez para revertir la medida. Muchas de ellas argumentaron que se encontraban en un domicilio distinto al registrado, ante lo cual el Seremi recordó que es responsabilidad estricta del usuario corregir dicha dirección al momento de emitirse el documento; otros sancionados justificaron su ausencia aduciendo que estaban en consultas médicas, tratamientos de salud o realizando trámites en las mismas oficinas de la Compin. Tras evaluar los antecedentes, la Comisión terminó aprobando un total de 160 de estas apelaciones.
Finalmente, el Seremi de Salud hizo un llamado enérgico a la población a utilizar de forma correcta y responsable este beneficio legal. Medina enfatizó que la licencia médica constituye un derecho laboral fundamental que permite a los trabajadores ausentarse de sus funciones o reducir su jornada con el único propósito de recuperarse de una enfermedad o accidente, garantizando además el pago de un subsidio económico para su sustento durante el periodo de recuperación.



