Preocupada se mantiene la comunidad educativa de la escuela Valentín Letelier de Calama, ya que, desde el violento terremoto que hubo en la capital del Loa el pasado lunes 25 de mayo, los más de 600 alumnos no han podido volver a clases producto de los daños que hubo en el establecimiento educacional.
Varias reuniones junto a la Seremi de Educación, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Licancabur y la Dirección provincial de Educación se han realizado, sin embargo, los padres y apoderados no han tenido respuestas. Solamente se les ha mencionado la posibilidad de reubicar a los alumnos en otras dependencias, motivo por el cual se contactaron con el municipio local para ver esta situación.
Eliecer Chamorro, alcalde de la comuna, se refirió al hecho puntual: «en su momento solicité que se declarara la suspensión de clases, pero no dije que fuera por cinco días, dije que fuera por lo menos de 10 a 15, e incluso mencioné la posibilidad que se hicieran clases online, vi la situación con un enfoque profesional. Tras la reunión, me llegó el requerimiento desde la Seremi, quien nos pidió apoyo. Nosotros estamos para ayudar y lo haremos. Estamos recorriendo algunos puntos de alternativa para buscar un escenario posible para lo que es la escuela Valentín Letelier».
«En términos bien directos, yo creo que, al no declararse emergencia de catástrofe en Calama, o por último, desde el punto de vista de infraestructura crítica, tenemos esta dificultad porque ahora tenemos que postular a proyectos igual, más allá que la escuela se declare en una especie de emergencia excepcional de educación, no es suficiente. Si se declaraba estado de infraestructura crítica, no existen licitaciones, hay sistemas de emergencia rápidos, concretos, que permiten inmediatamente adjudicar y que los contratistas estén interviniendo», agregó el jefe comunal.
Para cerrar su intervención, Chamorro complementó diciendo que «al no usar esa medida, quizás por falta de experiencia, no lo sé, provoca que estemos en esta situación. Hay más de 600 niños que no están teniendo clases. Ahora, buscaremos alternativas de donde los podremos reubicar, y si no se puede lograr eso rápidamente, hay que declarar las clases online hasta vacaciones de invierno y de forma paralela, ver donde trabajar con los profesores. No podemos colocar un proyecto modular educacional porque eso requiere entre tres a seis meses con una inversión por sobre los mil millones de pesos, y al no estar en esta condición de estado de infraestructura crítica hace que tenga que darme toda la vuelta, es decir, ir al Gobierno Regional, postular el proyecto, etcétera».
Por parte del Slep Licancabur en tanto, mencionaron que las conversaciones aún se mantienen, por lo que no se pueden referir a la situación.




