Cada vez más personas utilizan medicamentos para el control del peso, pero expertos señalan que el verdadero desafío comienza cuando finaliza el tratamiento. La nutricionista Nataly Espinoza destaca que la educación alimentaria y el seguimiento profesional son claves para mantener los resultados a largo plazo.
El uso de medicamentos para el control del peso como Ozempic, Mounjaro o Rybelsus ha crecido significativamente durante los últimos años. Si bien estos tratamientos han demostrado ser efectivos para ayudar a reducir peso y mejorar diversos indicadores de salud, especialistas advierten que uno de los momentos más importantes del proceso ocurre cuando llega el momento de suspenderlos.
Según explica la nutricionista de Clínica Andes Salud El Loa Nataly Espinoza, muchas personas se enfocan únicamente en los resultados obtenidos durante el tratamiento, sin considerar que la mantención del peso dependerá en gran medida de los hábitos desarrollados durante ese período.
«Los medicamentos pueden ser una herramienta muy útil, pero no reemplazan la necesidad de construir una relación saludable con la alimentación y el autocuidado. El objetivo es que los pacientes adquieran herramientas que les permitan sostener los cambios en el tiempo», señala la profesional.
Uno de los principales desafíos tras dejar este tipo de tratamientos es que algunas personas pueden experimentar un aumento del apetito o dificultades para mantener las conductas que habían incorporado durante el proceso. Por ello, la especialista enfatiza la importancia de una salida gradual y acompañada por profesionales de la salud.
«Cuando existe seguimiento nutricional, educación alimentaria y apoyo constante, la transición suele ser mucho más amigable. No se trata solo de dejar un medicamento, sino de continuar un estilo de vida que favorezca la salud y el bienestar«, agrega la especialista.
La evidencia disponible indica que factores como una alimentación equilibrada, la actividad física regular, un buen descanso y el manejo del estrés son fundamentales para mantener los resultados alcanzados. Por ello, los especialistas recomiendan que el tratamiento farmacológico sea entendido como parte de una estrategia integral y no como una solución aislada.
En comunas como Calama, donde cada vez más personas buscan alternativas para mejorar su salud y controlar enfermedades asociadas al sobrepeso y la obesidad, los profesionales destacan la necesidad de fomentar hábitos sostenibles que permitan mantener los avances obtenidos más allá del uso de medicamentos.
«La pérdida de peso es solo una parte del proceso. El verdadero éxito está en lograr cambios que puedan mantenerse durante años y que contribuyan a una mejor calidad de vida«, concluye la nutricionista.
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